
Cinco o seis cilindros de diámetro variable (10 a 18 cm) y altura constante (55 cm.) se unen para conformar un objeto que puede ser usado como asiento colocando las caras cerradas de los cilindros hacia arriba, o como paragüero, papelero o adorno colocando las caras abiertas hacia arriba.
La rigidez necesaria para soportar el peso de una persona se consigue por la yuxtaposición de los cilindros.
La repetición del objeto permite mulpiples combinaciones debido a su configuracion asimétrica.
Cada uno de los cilindros es tejido por un artesano distinto con su técnica particular lo que aporta sutiles diferencias en la expresion del tejido. Asi el producto queda conformado por la union del trabajo de un grupo de artesanos simbolizando el trabajo cooperativo, corazon del proyecto Caranday.